El otro día estuve con Javier recorriendo la zona de Gjesvaer, probablemente una de las más bonitas de la isla. Un lugar donde tienes verdadera sensación de estar en el fin del mundo.
El objetivo primordial era encontrar alguna mora ártica para probar, y tuvimos suerte tras un rato de búsqueda.
Tienen un color anaranjado muy peculiar, nada que ver con las moras oscuritas que se encuentran en España, y son sabrosas aunque con un regusto agrio. Generalmente se suelen usar para hacer mermeladas, licores o dulces. Se disfruta más en un lugar tan bello. Eso sí, con el viento que hace lo mejor es sujetarse bien la gorra.
Otro de los atractivos de Gjesvaer es el Bird Safari, donde se pueden observar miles de aves marinas en su hábitat natural. Es un viaje en barco de dos horas que merece mucho la pena. El escenario es muy salvaje y se pueden contemplar gaviotas, cormoranes, frailecillos, águilas, e incluso alguna foca, viviendo en libertad y sin preocupaciones.
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Comentarios en: "A la búsqueda de la mora ártica" (4)
Interesantes fotografías, y lo de las moras de color naranja no lo sabía.
Un abrazo.
Pues si, son bastante famosas por aquí y se usan para todo tipo de platos y preparados durante la temporada jejej
Un abrazo!
sigo leyendo, aunque no comente. Un abrazo!
Muchas gracias por la atención! jejej Un abrazo!